Aquí estoy para escuchar lo que callas

Durante la última semana, he notado cómo el miedo ha comenzado a apoderarse de ti, paralizándote y alejándote de mí. La historia que se está contando en tu mente es una historia de desesperanza, caos y preocupación, pero quiero que entiendas algo importante.

Tu cuerpo refleja lo que callas, y lo he notado. Puedo ver cómo el peso de la preocupación exagerada y el constante afán por controlarlo todo han afectado tu bienestar. Tus defensas están bajas y sientes dolores en tu cuerpo. Quiero recordarte que cuando te aferras a la preocupación de manera excesiva, nublas mi gloria en tu vida.

Cuando mi gloria se ve opacada, tu corazón navega en las aguas de la angustia y la desesperación. Pero déjame decirte algo con todo mi amor y compasión: acércate a mí una vez más y cuéntame todas tus preocupaciones. Sé que puedes pensar que me lo has expresado una y otra vez, y quizás piensas que estoy cansado de escucharte, pero eso es una mentira que Satanás ha sembrado en tu corazón.

No creas sus engaños. Yo, tu Padre amoroso, nunca te abandono, rechazo ni ignoro. No hay cansancio en mi amor por ti. Te buscaré incansablemente si te sientes perdido, porque mis hijos son mi mayor tesoro. Los cuido, los alimento, escucho cada una de sus peticiones, los guío en cada paso, los perdono cuando se equivocan, los sano cuando están heridos, los restauro cuando se sienten quebrantados y los levanto cuando están caídos.
Nada me alegra más que proveerte en todas tus necesidades. Quiero ser tu refugio seguro y tu fortaleza en medio de la tormenta. Permíteme tomar tus preocupaciones y cargarlas sobre mis hombros. Confía en que tengo un plan perfecto para ti, aunque en este momento pueda parecer incierto, ve a leer mateo 18:10-14 y conocerás más de mi.

Recuerda siempre que eres amado incondicionalmente. No importa cuántas veces necesites venir a mí, siempre estaré aquí para escucharte. Permíteme renovar tu esperanza y llenarte de paz, porque en mi presencia encontrarás descanso para tu alma.

Con todo amor, tu Padre

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